Cómo funciona
Tres pasos, y después puedes olvidarte.
1. Limpia la taza una vez
Si ya hay un cerco o una costra, quítalos primero. Dos pastillas, tres minutos para que se disuelvan y una pasada con cepillo o esponja. Para la costra mineral dura, usa la piedra pómez sobre porcelana mojada.
2. Deja la cápsula en la cisterna
Levanta la tapa, pon la cápsula en una esquina de la cisterna y cierra. Esa es toda la instalación: sin herramientas, sin fontanería y sin electricidad.
3. Déjala en paz
La cápsula actúa sobre el agua antes de que llegue a la taza, así que los depósitos nunca llegan a asentarse. Sigue funcionando 10 años. Una cápsula por cisterna.
En casas con agua muy dura puede volver algo de mancha entre limpiezas a fondo. Una pastilla semanal lo mantiene a raya.
